Archivo de 23 noviembre 2009

h1

LA TARTAMUDEZ

noviembre 23, 2009

Como logopedas que somos o vamos a ser, tendremos que tratar con personas tartamudas. La tartamudez no tiene cura, pero si que tiene tratamientos.

La tartamudez es una interrupción el la fluidez del habla caracterizada por repeticiones audibles o no, y/o prolongaciones de los elementos del habla, tales como sonidos, sílabas, palabras y frases. Pueden ocurrir también otras clases de interrupciones, como los bloqueos, pausas y trastornos en la dicción. Las interrupciones en la fluidez pueden acompañarse de otras actividades motoras de los órganos del habla y otras partes del cuerpo. Además, existen, a menudo, un estado emocional que puede variar de una condición general de excitación y tensión a emociones más específficas, como la ansiedad, la vergüenza, los sentimientos de inferioridad, etc. Estas emociones específficas pueden acompañarse de reacciones fisiológicas fuertes, como respiración irregular, cambios en el ritmo cardiaco, etc. También existe un componente cognitivo intrapersonal, la autoestima de la persona con problemas de tartamudez llega a considerarse a sí mismo como incapacitado por los trastornos del habla para relacionarse con los demás. Además existen actitudes negativas hacia la tartamudez, el habla y la comunicación en general. Finalmente, hay un componente comunicativo interpersonal, que se caracteriza por la interacción comunicativa trastornada entre el tartamudo y los que le escuchan a nivel verbal, emocional y de relajación.


Tratamientos para la tartamudez

Son muy diversos los abordajes que se han empleado para el tratamiento de la tartamudez. Con frecuencia se suelen agrupar distintas estrategias en forma de programas estructurados. Suelen tener bien determinados el número, duración y periodicidad de las sesiones, el director de la misma (logopeda, estudiante, pediatra, psicólogo, otro individuo tartamudo, padres, etc.), los integrantes (uno o varios padres con niños y uno o varios terapeutas, grupo de pacientes, etc.), los temas a tratar en cada una, el lugar de celebración y la fórmula (presencial o virtual), etc. El perfil profesional del terapeuta puede variar dependiendo del tipo de tratamiento. En general suelen ser psicólogos, logopedas o licenciados con especialidad en tartamudez, pero en estudios diferentes los perfiles de los profesionales que llevan a cabo una misma intervención pueden ser bien diferente.

Según la teoría etiológica sobre el origen de la tartamudez en que se apoye el terapeuta, el tipo de tratamiento propuesto varía.

Técnica de seguimiento, habla en sombra o eco.
Se intenta que la persona tartamuda repita las palabras dichas por el clínico mientras habla o lee un texto. Lo que se pretende es conseguir que atienda prioritariamente a la información que le llega por el canal auditivo. Por otra parte, el individuo, al imitar, parece olvidarse de sus dificultades y deja de cometer errores.

Técnica de encubrimiento o enmascaramiento.
Se somete al individuo a un ruido blanco (ruido con una amplia gama de tonos) mediante unos auriculares, al tiempo que lee o habla, por lo que no puede oírse a sí mismo. De esta forma se consigue eliminar la retroalimentación auditiva y ósea y, en consecuencia el desfase entre ambas. Cuando no podemos escucharnos enlentecemos nuestro patrón de habla y en los tartamudos se produce una reducción de los errores.
Técnica de habla rítmica, silabeo o metrónomo.

Se pretende que la persona tartamuda aprenda a hablar con un ritmo determinado, generalmente más lento que el suyo habitual, que se le va marcando. La introducción de un ritmo en el habla reduce en gran medida las dificultades de la tartamudez y permite la distracción del niño que deja de atender a su propio tartamudeo. Este ritmo se puede producir mediante un metrónomo, balanceo rítmico de los brazos (como un juego), palmadas etc.

Retroalimentación auditiva demorada o habla retardada.
Consiste en presentar por medio de unos auriculares el discurso que el niño acaba de decir, escuchando de esta manera su propia voz unos segundos después.

Refuerzo positivo a respuestas alternativas a la tartamudez.
Esta técnica sigue la hipótesis de la tartamudez como conducta adquirida por aprendizaje operante. Hay numerosos programas de tratamiento que siguen esta técnica. El más conocido a nivel internacional es el Programa Lidcombe. En él, los padres dan directrices durante las conversaciones con los niños. Consisten en: reconocimiento o aprobación de los periodos sin tartamudez, reconocimiento de la tartamudez y petición al niño de que corrija el tartamudeo, aprobación de la correcta
autoevaluación de los periodos sin tartamudez y aprobación de la espontánea autocorreccción del tartamudeo. Esas directrices no son constantes, intensivas ni invasivas y los padres son positivos y reforzadores del niño.

Tiempo fuera.
En esta técnica, cuando los sujetos tartamudean, se enciende una luz roja durante diez segundos, y en este tiempo no se puede hablar.

Contracondicionamiento.
El sujeto debe ser entrenado para interrumpir su habla en el momento de tartamudear e inspirar profundamente. El programa incluye otros aspectos: formulación de pensamientos antes de hablar, identificación de situaciones favorables al tartamudeo, períodos de habla cortos, ejercicios diarios de respiración, procedimientos de relajación, exhibición de las mejoras corregidas y apoyo de los familiares y personas próximas. Otra forma de contracondicionamiento es la “economía de Token”. Se trata de una forma de condicionamiento operante que se usa en las modificaciones de comportamiento y que supone recompensas por los comportamientos deseados y retirada de las mismas por los no deseados.

Desensibilización sistemática.
Consiste en descubrir a la persona tartamuda, durante las sesiones de tratamiento, las situaciones que le producen mayor ansiedad y por lo tanto mayor número de disfluencias, simulando y analizando cada situación. Se suelen acompañar de elementos que objetivan el aumento de ansiedad, por ejemplo mediante electromiografía.

Entrenamiento en habilidades sociales.
Supone el entrenamiento en técnicas de relación social y asertividad que le van a servir a la persona como recursos específicos para desenvolverse en aquellas situaciones que más tensión le provocan.

Autoaceptación.
Supone que a través del autoconocimiento y la autoconciencia aumente la estima personal. Se persigue la libertad y la funcionalidad en el habla.

Control de la respiración.
Aprender a respirar correctamente supone una parte importante en todos los tratamientos, ya que los sujetos expulsan el aire con rapidez, oscilando bruscamente la cantidad de aire retenida, intentan hablar cuando carecen de aire en los pulmones y en algunos casos respiran superficialmente y con jadeos. El tratamiento pretende que el niño aprenda a controlar la respiración mientras habla o lee.

Relajación.
El aprendizaje de técnicas para relajarse y evitar la ansiedad supone una parte importante de muchos programas. Los recursos con los que se cuenta son variados: manipulaciones, movilizaciones, masajes y estiramientos.

Fármacos.
Hasta ahora el único fármaco que en España tiene aprobada la indicación para el tratamiento de la tartamudez es el haloperidol. Se han probado otros antidopaminérgicos con menores efectos secundarios: la ziprasidona, la olanzapina y la risperidona. Otros fármacos que se han usado son los antidepresivos, tanto los tricíclicos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y también los antagonistas del calcio, los antiepilépticos y la toxina botulínica. Se han probado además los fármacos contra los síntomas relacionados con la ansiedad, ansiolíticos y betabloqueantes.

Reeducación del patrón de habla.
Se trata de aumentos sistemáticos de fluidez en el habla. Entre estas técnicas se encuentran: entrenamiento en el que la persona que tartamudea mantiene un flujo de aire mientras habla, técnicas de prolongación, de continuidad de la dicción o de incremento gradual en longitud y complejidad del discurso. Casi todas se pueden aplicar tanto a niños como a mayores, pero algunas tienen una forma específica para la población infantil. La forma infantil del habla continuada, se denomina “habla fácil”.

h1

FAMILIA LENGUAJE Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

noviembre 23, 2009

Me reitero diciendo que el entorno, la familia son muy importantes en el desarrollo del lenguaje del niño. Ahora os dejo un artículo que relaciona lenguaje familia y los medios de comunicacion, que suponen en el desarrollo lingüístico de nuestro hijo.

FAMILIA LENGUAJE Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Hay que dar ejemplo y hablar bien delante de los niños, incluidos los medios de comunicación sonoros, como la radio y TV.

El comportamiento lingüístico en el seno de la familia condicionará el desarrollo del lenguaje del niño, desde los primeros momentos, tanto si éste acude a la guardería como si no.

Algunos niños entre los cuatro y cinco años, piensan que el lenguaje solo sirve para pedir comida, agua, ir a la cama, etc. Otros, descubren que sirve, además, para discutir, estar en desacuerdo, insultarse o humillarse. Estos casos se dan con cierta frecuencia en la realidad diaria, y van ligados a determinados ambientes.

En niveles culturales desarrolados cuando los niños inician la etapa de parvulario ya han descubierto que el lenguaje, además de para sobrevivir, sirve también para ponerse de acuerdo o discrepar de las cosas. Son los que han oído a sus padres y a su entorno un tipo de lenguaje sea científico, cultural, técnico, literario, irónico, coloquial, etc.

También en el ambiente familiar, cada día tiene más influencia la televisión en el desarrollo del lenguaje del niño, ya que tiene un efecto beneficioso para el desarrollo de su lenguaje al actuar de inductor semántico y de vocabulario de futuro cuya utilización a veces no está al alcance ni de la escuela ni de la familia.

No obstante, la pequeña pantalla produce un efecto nocivo en relación al lenguaje del niño, en edades que oscilan entre los cuatro y cinco años, y que los padres, la familia, la escuela y la sociedad en general, deberían tener presente y es que la TV ni escucha ni contesta al niño. Escuchar y contestar son, precisamente, los dos pilares esenciales en que se basa todo el buen desarrollo del lenguaje. Es decir, algo tan importante como el sentirse escuchado y comprendido.

La pequeña pantalla, además, es un espejo donde se mira el niño y, por lo tanto, debería evitarse la presencia de todos aquellos presentadores que pronuncien incorrectamente determinados sonidos, ya que influyen directamente en que algunos niños, por simple imitación, y tomándolos como modelos también los pronuncien en sus casas tan mal como ellos.

A este respecto, es acertado el criterio adoptado de forma sistemática en EEUU, que en las cadenas de televisión disponen sus equipos de producción de logopedas que aconsejan a los locutores aquellas técnicas capaces de facilitar un correcto pronunciamiento de todas las palabras, al igual que existen lingüistas para evitar notorias disfunciones lingüísticas de algunas estrellas de la pequeña pantalla trasciendan negativamente en el habla de los pequeños ciudadanos y, en definitiva, en la Salud Pública.

Después de leer este articulo nos consideraremos dejar a nuestro hijo solo ver la tele mucho tiempo…

h1

El lenguaje del bebé a partir de los 5 meses

noviembre 23, 2009

Como el titulo indica, vamos a hablar de como va desarrollandose el lenguaje del bebé. Desde sus primeros días, tu bebé empieza a comunicarse con su entorno por medio de sonidos y de gestos. Rápidamente, el bebé sabe que si ríe o llora es atendido por su mama y aprende a utilizar una expresión para comunicar su disgusto, y otra para demostrar su alegría.

Sobre los cuarto mes, el bebé emite ya una varios sonidos que, poco a poco, se van ampliando. Alrededor de los seis meses, empieza a comprender muchas de las palabras que oye constantemente. Sabe quien es mamá, quien papá y reconoce su nombre.

Durante esta etapa, es esencial que le cantes melodías sencillas. Son muy motivadoras las canciones con repeticiones y gestos, “palmas palmitas”, “cinco lobitos”, también comienza a entender expresiones sencillas y determinadas órdenes. La palabra “no” dicha con autoridad será una de las primeras que conozca exactamente su significado.

Los niños aprenden a hablar porque aprenden el significado de los sonidos que han escuchado durante su etapa de aprendizaje. Para ayudarle desde el principio, un ejercicio fácil es dejarle claro los significados de cada cosa exagerando los gestos.

Cuando el niño pronuncie la primera palabra, anímale a que la repita y muéstrale alegría por lo bien que lo hace.
Evolución del lenguaje

-Siete meses: En torno a los siete meses el bebé comienza a emitir las primeras sílabas claras y progresivamente irá aumentando la gama de sonidos. Empezará a imitar verdaderos sonidos del habla y quizá use alguna palabra con significado.

-Nueve meses: Entre los nueve meses y el año el bebé ya empieza a imitar verdaderos sonidos del habla y quizás emplee ya palabras comprendiendo su significado. Además, presta mucha atención a las conversaciones de los adultos.

-Doce meses: A partir del año, el bebé usa ya palabras conociendo el significado y es capaz de comprender algunas cosas. A partir de aquí, la evolución es muy rápida y el niño empieza a pronunciar una cadena de sonidos en los que aparece alguna que otra palabra reconocible.

Eso es una señal de que está a punto de empezar a hablar. Aprende continuamente palabras nuevas y entiende muchas más palabras de las que es capaz de decir.

Como vemos el entorno, la familia, son muy importantes en el desarrollo linguistico del niño. Aqui os dejo una foto que refleja muy bien esto.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.